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Visualiza tus objetivos para el 2011

Viernes, 7 de enero de 2011 Sin comentarios

Año nuevo. Nuevos deseos, nuevas ilusiones.


 
brindisEl cambio de año siempre ha representado una línea imaginaria entre lo viejo y lo nuevo. Estamos acostumbrados a ver con nostalgia lo que nos dejó el año anterior y al mismo tiempo estamos rodeados de ritos para definir nuestros objetivos para el año que viene.  

Este proceso es muy importante para la mente. Aunque hay que hacerlo más seguido, es bueno que por lo menos sea una vez al año.

Hay que cortar con lo viejo, hay que buscar siempre el cambio y constantemente debemos estar renovando y dando seguimiento a nuestros objetivos.

Te recomiendo visualizar tu año. Dentro de tu mente crea una película de lo que pasará durante todo el año mes por mes. Todo esto de acuerdo a tus objetivos.

Pon la película a colores, ve lo que quieres ver, huele lo que quieras oler, oye lo que quieras oír, siente lo que quieras sentir.

Imagínate a ti mismo sentado en la butaca de un cine viendo esa película que estás creando. Pasa la película varias veces, tómate tu tiempo.

¿Ya visualizaste tu año?

Ahora, súbete a la pantalla y métete en la película. Sé parte actuante de ella y vívela completa. ¡Disfrútala!

¿Qué tal?

Ahora, permíteme ofrecerte una serie de preguntas que te servirán de guía para saber qué quieres del 2011.

Contéstalas a mano. Es importante que lo hagas a mano:

  1. ¿Cuál te gustaría que fuera tu mayor triunfo en el 2011?
  2. ¿Qué consejo te gustaría darte en el 2011?
  3. ¿Qué harás cuando mejoren tus resultados financieros en el 2011?
  4. ¿Qué te gustaría terminar en el 2011?  
  5. ¿Qué es algo que podrás tolerar en el 2011 que no toleras ahora?  
  6. ¿Qué es lo que más te gustaría cambiar de ti en el 2011?
  7. ¿Qué es lo que esperas del 2011 para ti?  
  8. ¿Cuál crees que será tu mayor reto en el 2011, y cómo lo lograrás?
  9. ¿Qué es lo que más te gustaría cambiar de tu trabajo en el 2011?  
  10. ¿Qué talento que no has desarrollado en ti, te gustaría explorar en el 2011?  
  11. ¿Qué es lo que te hace más feliz, y qué vas a hacer para tener más de eso en el 2011?  
  12. ¿A quién estás comprometido/a a amar y a servir en el 2011?  
  13. ¿Qué palabra (solo una) te gustaría que fuera tu tema en el 2011? 

Y, por último, tómate un tiempo para contestar estas dos preguntas:

1. Si estos objetivos que estás planteando estuvieran contestando una pregunta, ¿cuál sería esa pregunta?

2. Si tu vida estuviera contestando una pregunta, ¿cuál sería esa pregunta?

Haz que tus objetivos se cumplan este 2011. Son mis deseos para ti.

Carlos Segura OrtegaSoloTriangulo

Logra tus objetivos, busca un tiburón.

Martes, 12 de enero de 2010 Sin comentarios

Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas.

Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.

Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado.

Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.

Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.

Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores.

Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenía que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces.

Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco…


y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?

Y ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?

Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?
(Mientras piensas en la solución…. Lee lo que sigue):

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así que solo se relaja.

Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla.

Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50:
“Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente”.


Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también ¡un Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él. Así que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar. Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor haces, de la mejor manera posible!!

Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas…tu sigue alerta, pero siempre “fresco”.

Siempre habrá tiburones a donde vayas…

Secretos para lograr cualquier objetivo

Viernes, 8 de enero de 2010 Sin comentarios

Todos tenemos objetivos que son importantes. Van desde dejar de fumar, hasta abrir nuestro negocio propio o criar a nuestros hijos.

Desafortunadamente, la mayoría de nosotros tenemos la experiencia de no ser capaces de alcanzar nuestras metas. A continuación una serie de reglas que le ayudarán a lograr sus objetivos ¡como si fuera magia!.

Defina su objetivo de manera precisa. ¿Qué desea exactamente?, mídalo, póngale un número. ¿Cuántos kilos quiere perder?, ¿Cuánto dinero quiere ganar?
Alinee su objetivo con sus valores. Usted no trabajará por un objetivo que entre en conflicto con sus valores. Asegúrese que sus objetivos son consistentes con sus creencias morales o religiosas y con otros objetivos que usted tiene.
Desarrolle las afirmaciones apropiadas. Una serie de declaraciones positivas y poderosas que describan los beneficios de tener ese objetivo y de cómo se sentirá cuando lo haya alcanzado son esenciales. Escríbalas y repítalas muchas veces ¡todos los días!
Desarrolle razones poderosas para alcanzar sus objetivos. “Si tiene suficientes porqués, encontrará el camino”. Logramos los objetivos que nos emocionan, que estimulan nuestra imaginación. Logramos objetivos que son vitales para nuestra salud, nuestra familia y nuestro futuro. ¡Encuentre muchas razones! Cuando es lo suficientemente importante, usted hará que suceda.
Escriba sus objetivos y sus razones. Escríbalos en tarjetas todos los días. Hay poder, magia y misterio en escribir sus objetivos. Ponga las tarjetas en donde pueda verlas en todo momento del día. Póngalas en el espejo o en su escritorio. Llévelas consigo y léalas una y otra vez durante el día.

Crea en estos secretos y póngalos en práctica. Luego, cuénteme cómo le fue.